18 marzo, 2012

LA VIDA ES UN CAMINANTE

EL CAMINANTE-CASPAR D FIEDRICH

Por el sendero de piedra
un anciano caminante baja.
Adustos ojos cansados
se pierden en la distancia.

Sobre el horizonte un monte
entre arboledas moradas,
apoyado en un bastón,
de negra madera rancia.

Por el sendero de piedra
un anciano caminante baja,
pegados a sus talones
los recuerdos de la infancia,
sobre su piel cicatrices
de amarguras ya pasadas.

Y al descender del camino...
un responso y una caja.




15 marzo, 2012

EL FRACASO DEL POETA



Mis poemas canción de cuna
para un eterno fracaso,
danza necia de palabras
que sólo el azar a rimado,
pues de la intención al azar
restan tan sólo dos pasos.

Tentar a la vanagloria
no ha sido nunca mi caso.
Silencio debo guardar.
Si algo escrito es de alabar,
que lo alaben otros labios


LAS XANAS



        Hace tiempo que murieron,ya lo sé...
       ¿pero cómo no recordarlas?,
       no se puede olvidar aquello que nos hace vivir,
       aquello que nos empuja a seguir adelante.

       Fue en Octubre,¡lo recuerdo muy bien!,¡Octubre!.
       ¡Hace ya tantos años!.Yo siempre andaba deprisa,
       sin parar nunca hasta que las encontré,
       y desde entonces todos los Octubres
       de todos los años he añorado aquel Octubre.

       ¡No os quejéis tanto!,¡basta ya de dolor!,
       ¿acaso no las oís?.Sus voces siguen vagando 
       eternamente en el aire,
       y el tiempo se detiene,y ya no existe el mar,
       porque el sonido de las aguas 
       vive desde entonces en tu corazón.

       ¿Por qué se abrirá el alma?,
       ¿por qué chirrían sus puertas sobre bastiones de oro?,
       ¿son sus voces esas manos,que en ese reino inmortal,
       han alzado el estandarte de la diosa Libertad?.

       ¿Y los monstruos de la razón,
       que defienden esas puertas?,
       ¿pueden holgar en su guardia,
       cuando las xanas cantan
       en los arroyos de la tierra?



12 marzo, 2012

LLORA EL INFIERNO



     
Escucha los dolores de condena,
     ¿no son aquellos que resuenan en la noche?,
     chasquidos de huesos corruptos
     olor a sudor y sabor a sangre,
     eterno fluir de penitencia
     sobre el altar idólatra de un cordero.

     Dolor inflamado en los vapores de cieno,
     ronda fantasmal de espíritus impuros,
     gritos y rechinar de dientes en abismos insondables,
     eternamente yertos.


     A las puertas del Infierno,
     llega el olor a muerto,
     y un terrible dios oscuro
     se alza de un trono negro.


     El bramido de la batalla
     que ha quebrado su silencio,
     resuena en amplias estancias
     sobre los podridos huesos.


     Y aquel diosecillo negro
     que engendró el mal en un tiempo,
     vierte lágrimas oscuras
     sobre el vientre del Infierno.